Fundada en el 1692
Ponce, localizado al sur de Puerto Rico, es conocido como la “Perla del Sur”, “Ciudad Señorial”, “Ciudad de los Leones”, “Ciudad de la Quenepa” y “Ciudad Ideal”.

El Museo de la Masacre de Ponce se encuentra en la intersección de las calles Marina y Aurora, ocupando la misma casona histórica frente a la cual ocurrieron los trágicos eventos del Domingo de Ramos, el 21 de marzo de 1937. La estructura original era la sede de la junta local del Partido Nacionalista de Puerto Rico y sirvió como escenario principal de uno de los episodios de violencia política más dolorosos en la historia moderna de la isla.

 

Aquel día, una marcha pacífica organizada por los nacionalistas para conmemorar la abolición de la esclavitud y protestar por el encarcelamiento de su líder, Pedro Albizu Campos, terminó en tragedia. A pesar de contar con los permisos iniciales, el gobernador interino impuesto por Estados Unidos, Blanton Winship, ordenó cancelar la manifestación a última hora. Cuando los manifestantes comenzaron a marchar entonando el himno nacional La Borinqueña, la policía insular civil, fuertemente armada, abrió fuego contra la multitud desarmada, provocando la muerte de 19 ciudadanos (incluyendo civiles, mujeres y niños) y dejando más de 150 heridos.

 

Décadas más tarde, con el fin de preservar la memoria histórica y honrar a las víctimas, el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) adquirió y restauró la propiedad de dos plantas con balconadura de madera. El espacio fue inaugurado oficialmente como museo el 21 de marzo de 1988, exactamente 51 años después de la tragedia. Al igual que la catedral, el inmueble posee un alto valor patrimonial y fue incorporado al Registro Nacional de Lugares Históricos de los Estados Unidos en 2005.

 

Hoy en día, el museo funciona como un centro de investigación y exposición permanente. A través de fotografías de la época, recortes de periódicos, documentos oficiales y artefactos de las víctimas —incluyendo ropas e impactos de bala en las paredes—, el espacio ofrece a los visitantes una mirada cruda y documentada sobre los derechos civiles, la persecución política y la búsqueda de la verdad histórica en Puerto Rico.