Fundada en el 1692
Ponce, localizado al sur de Puerto Rico, es conocido como la “Perla del Sur”, “Ciudad Señorial”, “Ciudad de los Leones”, “Ciudad de la Quenepa” y “Ciudad Ideal”.

El Museo Francisco «Pancho» Coimbre, ubicado en la calle Lolita Tizol del centro urbano de Ponce, es el templo sagrado de la rica historia deportiva de la Ciudad Señorial. Fundado el 21 de mayo de 1992, el museo rinde un merecido homenaje a uno de los atletas más legendarios y completos que ha parido Puerto Rico: Francisco «Pancho» Coimbre, estelar guardabosques de los Leones de Ponce que brilló intensamente tanto en la isla como en las Ligas Negras de los Estados Unidos durante las décadas de 1930 y 1940, dejando una marca imborrable por su extraordinario promedio de bateo y su asombrosa capacidad para no poncharse.

 

El espacio físico donde se encuentra el museo posee también su propio valor patrimonial e histórico, ya que ubica justo al lado de la entrada al centenario Parque de Bombas y comparte los terrenos aledaños al histórico Parque Charles H. Terry. Tras el fallecimiento de Coimbre en un trágico incendio residencial en 1989, surgió una fuerte iniciativa comunitaria y gubernamental para inmortalizar su legado. El Municipio de Ponce restauró una estructura de estilo Art Déco para albergar la colección, creando no solo un espacio de recuerdo para el pelotero, sino expandiendo su misión para convertir el recinto en la sede de la prestigiosa Galería de los Inmortales del Deporte Ponceño.

 

En la actualidad, el Museo Pancho Coimbre funciona como un dinámico centro de investigación y educación deportiva que atrae a historiadores y fanáticos del béisbol de todo el Caribe. En sus salas se exhibe una impresionante colección de memorabilia que incluye bates, uniformes antiguos, guantes, fotografías históricas y recortes de periódicos de la época dorada del béisbol profesional puertorriqueño. Además de honrar la figura de Coimbre, el museo inmortaliza las hazañas de otros grandes atletas, propulsores y cronistas deportivos nacidos en Ponce en disciplinas como el atletismo, el boxeo y el baloncesto, consolidándose como un pilar fundamental para mantener viva la memoria de por qué la ciudad es conocida también como la cuna de grandes campeones.